Para quienes gustan de los circuitos no tradicionales, las cavernas El Sauce, en las sierras cordobesas, invitan a internarse en sus profundidades y a descubrir el mundo subterráneo, de la mano de guías especializados.

Pocos saben que en La Falda existen unas cavernas que pueden ser visitadas y que constituyen un atractivo turístico único. Son las denominadas cavernas El Sauce, una singular formación de carbonato de calcio, alguna vez explotada, que se interconecta formando salas y galerías llenas de estalactitas, estalagmitas y otras curiosidades que pueden descubrirse en una excursión guiada por expertos espeleólogos.

Su origen y características

Fue a principios de la década del ’60 cuando, cavando una cantera de carbonato de calcio, se descubrió una caverna. Sin embargo, se continuó trabajando durante bastante tiempo, por lo cual una parte importante de la formación fue destruida por la acción de las máquinas.

A principios de los ’80, la baja rentabilidad de la actividad minera hizo que finalizaran las actividades en la cantera, cesando su deterioro. A partir de entonces, quedaron descubiertas las cuatro bocas que constituyen hoy las cuatro posibles entradas a El Sauce.

Es la caverna más larga de la provincia de Córdoba, tiene alrededor de 1.000 metros. Allí, la temperatura oscila entre 13º y 14º, con una humedad que alcanza el 96%. La altura varía en sus diferentes estancias, pero la sima (punto más profundo) se encuentra a 26 metros desde la boca del ingreso. La altura del techo alcanza por momentos los 8 metros, y en algunas partes es muy bajo.

Aunque no todas las cavernas son aptas para su visita (como por ejemplo aquellas que se encuentran bajo el agua y que pueden ser recorridas solamente por expertos), las cavernas El Sauce sí lo son. Pero existen algunas cuestiones que hay que saber antes de decidir aventurarse a la experiencia.

Un recorrido para intrépidos

La oscuridad en la caverna es total, por lo que una vez dentro, es necesaria una breve adaptación antes de emprender la aventura. Los espacios son a veces muy amplios, pero por momentos muy reducidos, por lo que no es un circuito recomendado para claustrofóbicos.

Se provee de un equipo especial para el espeleoturismo, que consiste en un overol, casco con luz frontal y guantes, y del acompañamiento por las galerías de un guía que será el encargado de ayudar a descubrir las texturas que caprichosamente formaron el agua y el tiempo por miles de años, las fluorescencias y otras formaciones que tienen lugar en las distintas salas que componen la caverna, algunas de ellas de gran tamaño.

Para los que sean nuevos en la experiencia, existe un circuito básico que dura aproximadamente una hora. Pero los que deseen una aventura más intensa podrán descender por lugares ocultos para la mayoría de los visitantes, en un circuito de dos horas y media.

Como si fuera poco, también existe la posibilidad de visitarla de día o de noche. Si bien dentro de la caverna reina la oscuridad, los guías aseguran que los recorridos nocturnos tienen otro sabor, descubriendo colores y texturas no imaginadas.

¿Qué son las cavernas?

Una caverna es un espacio en la roca que se interconecta formando galerías y salas. Las hay de todo tipo de minerales: sal, yeso, hielo, etc. Las cavernas Los Sauces son de carbonato de calcio.

Se forman por la acción del agua de la lluvia, que penetra por las fisuras de las rocas, disolviéndolas muy lentamente, creando así espacios subterráneos. A su vez, con el paso del tiempo, son ornamentados por el fenómeno natural de precipitación, que configura espeleotemas, es decir, estalactitas y estalagmitas, un espectáculo sin par.

Tienen una temperatura estable que es la media anual exterior del lugar y son espacios sumamente reveladores en el ámbito geológico

Cambio de Aire

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