La magia de una aldea que combina elegancia y sencillez y que ofrece alternativas para todos los gustos, para que cada visitante encuentre en estas tierras su lugar en el mundo (aunque más no sea por unas breves –e inolvidables- vacaciones).

Buzios tiene un atractivo único y encantador. Será por sus playas bellas, por su pueblo de pescadores, por la característica postal que dibujan los botes anclados en sus costas.

Visitar Buzios implica mucho más que arribar al lugar. Hay que dejarse seducir por su cultura, penetrar en la vida de quienes habitan la zona, dejarse empapar por el mar pero también por la magia de una ciudad que vive principalmente del turismo.

Temporada, todo el año

El clima privilegiado de la península atlántica hace que Buzios sea un lugar ideal para visitar durante todo el año. La temperatura siempre es agradable, con muchísimos días de sol anuales y aguas a 20ºC. Aunque la temporada alta es durante los meses de verano (entre diciembre y marzo), cuando el calor es más fuerte, cualquier estación es buena para disfrutar de la playa y las bellezas del lugar.

Si lo que se busca es un viaje tranquilo, con precios más económicos y lejos de las multitudes, el otoño y el invierno son las estaciones ideales. De abril a agosto, el clima es más seco y un poco más fresco, con temperaturas promedio de 20ºC, mientras que en septiembre y octubre, es un poco más húmedo y cálido.

Corazón de playa

Hay más de veinte playas en Buzios: todas son distintas e igual de hermosas, cristalinas y rodeadas del verde característico de la vegetación del lugar. Tanto para relajarse como para realizar deportes, las hay animadas y movidas, y alejadas y tranquilas. Geribá, Ferradura, João Fernándes, Azeda, Armação, Ossos y Praia do Canto son algunas de las más famosas.

Pero Buzios no solamente ofrece playas, sino también la posibilidad disfrutar de una gastronomía de excelente nivel y de una hotelería de calidad. Y para eso, Rua das Pedras es sin dudas la calle más indicada. Es una peatonal adoquinada, punto de encuentro para arrancar una noche de recorrida de bares y restaurantes, y visitar las sofisticadas boutiques que tientan con sus productos a los caminantes.

Cómo llegar

En vuelo a la ciudad de Cabo Frío, distante a tan sólo 24 km de Buzios. Desde allí parten regularmente ómnibus municipales con varias paradas a lo largo de la Avenida Ribeiro Dantas y Estrada da Usina, en un trayecto de una hora hasta el destino. Y si no, la corta distancia permite también tomar un taxi desde el Aeropuerto de Cabo Frío.

También se puede llegar a Buzios vía Río de Janeiro, ubicado a 170 kilómetros, y desde allí, recorrer la distancia de diversas formas (ómnibus, auto o transfer).

 

Ya sea en viaje familiar o de pareja, solos o acompañados, Buzios es un destino que enamora y seduce por sus bellezas naturales y por el calor humano que transmiten sus pobladores al turista. De aquellos lugares tan inolvidables como el primer amor… y como el amor a primera vista.

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